Tiendas
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9 Marzo 2010

La semana pasada hice algo que solía hacer un par de veces al año cuando empecé el negocio. Las ferias son cosas extrañas, bastante agradables porque te permiten conocer a mucha gente nueva, a propietarios interesantes de tiendas y a posibles clientes nuevos que quieren llevar tu marca. Para un diseñador siempre es difícil vender sus propios diseños y confrontarse cara a cara con ojos muy críticos, pero así es eso. Estarse quieto durante cinco días en un espacio de 3m x 3m con una enorme sonrisa de felicidad puede ser agotador cuando uno está acostumbrado a sentirse seguro detrás de un escritorio en su estudio, sentado en una silla cómoda y mirando por encima de las copas de los árboles. Aunque el contraste es grande, fue emocionante estar en compañía de algunas personas fabulosas, y mis noches estuvieron llenas de diversión porque salí en Sídney con una buena amiga. Espero que pronto encuentres algunos de estos nuevos productos en una tienda cercana. Echa un vistazo a la emocionante línea nueva de joyería en la foto de arriba a la izquierda, es difícil de ver, ¡pero no quiero dar mucha información antes de tiempo!